Cuida bien de tu cuerpo.
Es el único lugar de la tierra
que puedes habitar.
Christian Morgenstern

 

Shiatsu pre y posnatal

Trabajo corporal atento que puedes recibir totalmente vestida: una forma maravillosa de daros apoyo a ti y al bebé.

El embarazo y el parto constituyen una etapa de cambio emocionante. Aun así, los cambios físicos y hormonales con los que la mujer debe lidiar suelen provocar incomodidad, náuseas y tensiones musculares. En esta fase en particular, el Shiatsu es un método eficaz que te ayuda a relajarte, a prepararte para el parto y a recuperarte después.

Tratamientos de Shiatsu

El Shiatsu se puede recibir en posiciones diferentes. Tumbada boca arriba o de costado en un colchón mullido en el suelo, por ejemplo. Aplicaré una presión relajante en ciertas partes del cuerpo y en sus vías energéticas.

El Shiatsu durante el embarazo…

  • Reduce la incomodidad y las náuseas mediante técnicas que te centran y te anclan. Sentirás una mayor conexión con tu centro y un mayor relajo a la hora de definir tu nuevo papel.
  • Disipa las tensiones, por ejemplo, de la pelvis, con ayuda de un trabajo corporal de movilización suave.
  • Mejora tu capacidad pulmonar mediante el estiramiento consciente de los hombros y el pecho.
  • Promueve la relajación, el bienestar corporal y la elasticidad. Las sesiones de Shiatsu ayudan a tu cuerpo a prepararse para el parto, permitiéndole recordar el masaje en el momento de dar a luz y reaccionar con relajación.
  • Relaja la barriga y le da más espacio a tu cuerpo y a tu bebé.
  • Te permite establecer un contacto más cercano con tu bebé y sentirlo de un modo más intenso.
  • Ayuda al bebé a encontrar la colocación óptima antes de nacer y contribuye a que esté relajado durante y después del parto, además de fortalecer su resiliencia general.

El Shiatsu tras el parto…

  • Ayuda a tu cuerpo y tu mente a relajarse y desestresarse
  • Te ofrece un espacio para que te cuides
  • Te proporciona nuevas fuerzas
  • Aumenta la energía vital y estimula la autorregulación
  • Te ayuda a recuperar el equilibrio, fortalece tu sentido esencial de la confianza y minimiza los miedos
  • Aumenta tu conciencia física y emocional
  • Te alienta a confiar en tu sabiduría interior
  • Refuerza tus habilidades y tu intuición maternal

Por su puesto puedes traer a tu bebé a las sesiones de Shiatsu y disfrutar relajándoos juntos.

Pide una cita hoy. Estaré encantada de tratarte.

Recibir sesiones de Shiatsu periódicas (de 2 a 4 veces al mes) te ayudará a lograr mejoras a largo plazo.

En condiciones normales, tu hijo desarrolla la mayoría de sus habilidades biológicas, personales y sociales durante el embarazo. Este es el motivo por el que, en Japón, se recomienda a las mujeres embarazadas rodearse de las cosas de la vida que transmiten belleza y fuerza interior. Escuchar música relajante, disfrutar de la naturaleza y recibir un trabajo corporal eficaz, como el Shiatsu, ayuda a las mujeres embarazadas a fortalecerse energéticamente y protegerse a sí mismas y a sus bebés ante las preocupaciones, las enfermedades y el estrés.

Descarga mi folleto “Shiatsu durante el embarazo y el parto” (en alemán) aquí.

Otro mundo no es sólo posible. Ya está en camino.
En los días tranquilos, lo oigo respirar.
Arundhati Roy

Testimonios de clientas embarazadas

“Estoy embarazada de nueve meses y, en parte gracias a Judith, aún camino con normalidad. Sus tratamientos no sólo te dejan profundamente relajada, sino que, además, siempre dan en el clavo. He recibido muchos masajes, pero nunca nadie antes se había interesado por ver “como estoy de forma global”. Antes de cada sesión, Judith dedica unos minutos a hablar conmigo, a preguntarme cómo me siento, etc. Eso me pareció muy agradable desde el primer momento. Así que también hay espacio para hablar de las cosas que me incomodan cada semana. Cuando estás embarazada, siempre sale alguna cosa pequeña. Judith se ocupa siempre de tratarlas. Este tipo de tratamiento me parece más que recomendable; después de dar a luz, seguiré viendo a Judith para que me trate la cadera y otras cosas.”

“Vine a mi primera sesión de Shiatsu estando embarazada de ocho meses, con la sensación de estar completamente sobrecargada. Dormía mal, no lograba entregar trabajo importante a tiempo, el bebé aún estaba mal colocado y tenía ganas de llorar todo el rato. Gracias al trabajo de Judith me sentí mucho más ligera físicamente, algo que no esperaba en absoluto sentir al final del embarazo. Junto con las tensiones físicas, se disiparon también las tensiones emocionales y todo salió bien. El parto fue relativamente rápido y sencillo. Y tu trabajo ha tenido mucho que ver con esto. No sabría cómo agradecértelo, Judith.”

“Estaba embarazada de siete meses y en mi vientre ya quedaba poco espacio cuando acudí a la primera sesión de Shiatsu. Bastó con que Judith me tocase un par de veces para que el bebé empezase a moverse; y tuve la impresión de que por primera vez desde hacía mucho tiempo de repente volvía a tener suficiente espacio en mi interior. Al final de la sesión, que duró una hora, el bebé volvió a encajar de maravilla en mi barriga. Lo sentí como una parte de mí que estaba exactamente donde le correspondía. Además, me siento la espalda fuerte y relajada. Ahora me está costando menos llevar el embarazo. Ha sido una gran ayuda. Muchas gracias. Seguiré viniendo periódicamente.”

¿Has disfrutado de la sesión de Shiatsu conmigo? Comparte tus comentarios en Facebook, YelpGoogle places!